Confirman riesgo de cierre del Ingenio San Pedro; Lerdo de Tejada podría enfrentar fuerte golpe económico

Gráfico Tuxtlas

Lerdo de Tejada

El histórico Ingenio San Pedro figura entre los cinco ingenios azucareros del país que enfrentan riesgo de cierre, confirmó el líder nacional de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar CNC (UNPCA-CNC), Javier Sánchez Chávez, al advertir sobre la delicada situación financiera que atraviesa la agroindustria azucarera mexicana.

Durante una entrevista, el dirigente cañero señaló que además de San Pedro, existen factorías en estados como Michoacán y San Luis Potosí que operan bajo condiciones económicas complicadas, poniendo en riesgo su continuidad y generando incertidumbre entre miles de productores, obreros y familias que dependen de esta actividad.

Sánchez Chávez advirtió que el eventual cierre de un ingenio no solo representa la pérdida de una empresa, sino el colapso de una cadena económica que sostiene a municipios enteros.

“Cuando se cierra un ingenio, se acaba la economía del pueblo”, expresó el líder nacional, al recordar que otras regiones del país ya han padecido las consecuencias de la desaparición de estas industrias, dejando desempleo, caída del comercio y afectaciones sociales.

En el caso del Ingenio San Pedro, la noticia ha generado preocupación en la región de Lerdo de Tejada, donde la actividad cañera es uno de los principales motores económicos y fuente de ingresos para cientos de familias.

Respecto al Ingenio El Potrero, en Atoyac, Sánchez Chávez indicó que, aunque enfrenta desafíos similares a los del resto del sector, cuenta con la ventaja de ubicarse en una de las zonas con mayor producción de caña del estado, lo que podría fortalecer su viabilidad operativa.

Ante este panorama, el dirigente hizo un llamado a los tres niveles de gobierno, productores, obreros y empresarios para construir soluciones que permitan rescatar a la industria azucarera y evitar el cierre de más ingenios.

La advertencia enciende las alarmas en Veracruz, donde miles de empleos directos e indirectos dependen de la zafra y de la operación de los ingenios, considerados pilares económicos de numerosas comunidades rurales.