Agencias
Carlos A. Carrillo.
En un escenario donde los resultados hablan más que las palabras, el dirigente de la Asociación Local de Cañeros de la CNPR del Ingenio San Cristóbal, Eduardo “Lalo” García Cruz, se encamina hacia la continuidad de su gestión, respaldado por la confianza y el reconocimiento de sus agremiados. Su liderazgo, caracterizado por el trabajo y la capacidad de transformar promesas en realidades tangibles, ha marcado un antes y un después en la vida organizacional de los productores cañeros.
Cuando García Cruz asumió la dirigencia, el panorama era adverso: un gremio sin activos propios y con un inmueble que no pertenecía a los cañeros. Hoy, gracias a su empeño, la asociación es dueña de su domicilio social, el cual será remodelado para convertirse en una sede digna, símbolo de identidad y pertenencia para los abastecedores del ingenio. A ello se suma la construcción de un moderno laboratorio para la producción de cepos entomopatógenos, herramienta estratégica que no solo fortalece la sanidad vegetal, sino que también impulsa la productividad y competitividad del sector.



