*Calidad, sabor y frescura impulsan su demanda en estados como Nuevo León, Puebla, Guadalajara y CDMX.
Gráfico Tuxtlas
Isla/Playa Vicente
La producción de sandía en las localidades de Collolar, Oro Verde e Ixcatlán se consolida como uno de los pilares agrícolas más importantes de la región, destacando no solo por su volumen de cosecha, sino por la calidad que le ha permitido abrirse paso en mercados fuera de Veracruz.
Productores de la zona señalaron que la sandía veracruzana ha logrado posicionarse en entidades como Nuevo León, Puebla, Guadalajara y la Ciudad de México, gracias a sus características distintivas: pulpa de color rojo intenso, textura firme y un sabor dulce que la hace altamente competitiva frente a otros productos del país.
En la Cuenca del Papaloapan, su presencia es cada vez más constante en mercados y centros de abasto, donde consumidores la prefieren por su frescura, aun cuando existe oferta proveniente de otras regiones como Tabasco.
“El producto de aquí tiene más dulzor y mejor calidad, eso la gente lo reconoce”, coinciden agricultores, quienes destacan el trabajo en campo como factor clave para mantener estos estándares.
Además de su valor comercial, la sandía es considerada un alimento funcional, ya que contiene entre el 91 y el 94 por ciento de agua, lo que la convierte en una fruta ideal para la hidratación, especialmente en temporadas de calor. También aporta vitaminas A y C, antioxidantes y compuestos que contribuyen al bienestar general.
La consolidación de este cultivo no solo fortalece la economía local, sino que también genera empleos y dinamiza la actividad agrícola en municipios como Isla y Playa Vicente, donde cientos de familias dependen de esta producción.
Con una demanda en crecimiento y una calidad reconocida, la sandía veracruzana se perfila como un producto clave en el desarrollo agroindustrial de la región, llevando el sabor de la Cuenca del Papaloapan a distintos puntos del país.



