Cocodrilo de Pantano, el Habitante Milenario de Catemaco en Riesgo por Desinformación y Cacería

Enrique Ruiz Castro

Catemaco

Cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), uno de los residentes más antiguos y emblemáticos de la Laguna de Catemaco, enfrenta hoy una amenaza silenciosa: la desinformación y la falta de conciencia humana. A pesar de ocupar la cima de la cadena alimenticia en este ecosistema, especialistas y pobladores coinciden en que la especie no es agresiva por naturaleza y ha coexistido pacíficamente con las comunidades locales por siglos.

Según la tradición de los pueblos originarios de la región, los cocodrilos eran considerados seres sagrados y se les respetaba como parte fundamental del equilibrio natural. Ese vínculo espiritual contribuyó a que la convivencia entre humanos y cocodrilos se mantuviera estable por generaciones.

Sin embargo, en los últimos años la falta de información confiable ha alimentado campañas de miedo que presentan al cocodrilo como un depredador peligroso, generando temor y rechazo entre habitantes y visitantes. De acuerdo con testimonios de pescadores locales, no existen registros de ataques contra los cientos de buzos que extraen tegogolos diariamente en la laguna, aun cuando estos trabajan dentro del hábitat natural del reptil.

“Llevamos toda la vida buceando en la laguna y nunca nos ha pasado nada con los cocodrilos. Ellos van a lo suyo, no buscan problemas”, relató un pescador de la zona.

A pesar de esta convivencia pacífica, el cocodrilo de pantano se encuentra cada vez más vulnerable debido a la caza furtiva, motivada por el comercio ilegal de su piel, carne y crías, que son vendidas en el mercado negro como mascotas exóticas. Ambientalistas advierten que esta presión, sumada a la pérdida de hábitat, podría reducir drásticamente las poblaciones en los próximos años.

Organizaciones locales hacen un llamado urgente a reforzar las acciones de educación ambiental y protección legal para evitar que este emblemático animal, presente en la memoria cultural de Catemaco desde tiempos ancestrales, desaparezca de su entorno natural.

“Si aprendemos a conocerlos, los respetamos. El problema no es el cocodrilo: es la ignorancia”, señalaron activistas ambientales.

La conservación del cocodrilo de pantano no solo implica proteger a una especie emblemática, sino también cuidar la historia, identidad y equilibrio ecológico de la Laguna de Catemaco, un ecosistema que depende de cada uno de sus habitantes para sobrevivir.