Revelan “monederos millonarios” para diputados de MORENA
*2.5 millones de pesos repartidos sin comprobación desatan polémica nacional
Cuenca del Papaloapan
Enrique Ruiz Castro
Una nueva polémica sacude a la Cámara de Diputados. La bancada de Morena habría entregado monederos electrónicos con dinero público a sus 253 legisladores, en un esquema que, según reveló El Universal, no forma parte de las asignaciones oficiales ni requiere comprobación.
De acuerdo con la publicación, el monto total asciende a 2.5 millones de pesos, distribuidos mediante tarjetas de la empresa Broxel, con un saldo individual de 10 mil pesos por diputado.
El señalamiento ha encendido las alarmas, ya que estos recursos se habrían otorgado fuera de los mecanismos formales del Congreso, generando cuestionamientos sobre su origen, uso y transparencia.
Pero eso no es todo. A la par de este beneficio, los legisladores también recibieron adelantos de sus prerrogativas correspondientes a abril, con depósitos que van de los 80 mil a los 120 mil pesos, bajo conceptos como asistencia legislativa, atención ciudadana, transporte y hospedaje.
La combinación de ambos apoyos ha provocado críticas en distintos sectores, al considerar que se trata de recursos adicionales que no están claramente regulados ni sujetos a rendición de cuentas.
Hasta el momento, no hay una postura oficial clara que explique el destino de estos fondos ni los criterios para su entrega.
El tema ya comienza a escalar en la agenda pública, abriendo el debate sobre el manejo del dinero en el Poder Legislativo y la exigencia de mayor transparencia y control en el uso de recursos públicos.
Tras darse a conocer la información, en distintos espacios ciudadanos y redes sociales comenzaron a surgir críticas y expresiones de inconformidad, donde algunos ciudadanos califican esta acción como un nuevo engaño político y manifiestan sentirse defraudados por el partido Morena, fundado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Las voces coinciden en exigir mayor transparencia, claridad en el uso de recursos públicos y rendición de cuentas, en un contexto donde el discurso de austeridad ha sido bandera del movimiento.
Hasta el momento, no hay una postura oficial detallada que explique el destino de estos fondos ni los criterios para su entrega.
El tema ya escala en la agenda nacional, abriendo nuevamente el debate sobre el manejo del dinero en el Poder Legislativo y la distancia entre el discurso político y las prácticas reales.



