Juntos, pero no revueltos: Felipe Pineda y Javier Herrera coinciden en el Papaloapan rumbo a la batalla por Cosamaloapan

*Uno viste de guinda y camina la Cuenca; el otro de verde y sueña con la gubernatura. El río los reunió, pero la política los separa.

Por Enrique Ruiz Castro

Cuenca del Papaloapan

El histórico encuentro entre la Virgen de la Candelaria de Tlacotalpan y la Virgen del Rosario de Alvarado no solo dejó una postal de fe y hermandad sobre las aguas del Papaloapan. También regaló una imagen que ya comenzó a generar comentarios en los corrillos políticos de Veracruz.

Ahí estaban, sobre las mismas aguas del rio Papaloapan, pero en lanchas diferentes, Felipe Pineda Barradas y Javier Herrera Borunda.

Juntos en la fotografía, pero en rutas políticas completamente distintas.

Uno de camisa guinda, otro de camisa verde.

Uno surgido de la política municipal de la Cuenca, otro formado en los pasillos de la política nacional.

Uno recorriendo diariamente comunidades, ejidos y colonias; el otro construyendo desde la Ciudad de México una estrategia que podría llevarlo a disputar no solo la diputación federal, sino incluso la candidatura de la Cuarta Transformación a la gubernatura de Veracruz.

Felipe, el diputado de territorio

Felipe Pineda Barradas, exalcalde de Acula y actual diputado local por Morena, se ha convertido en uno de los políticos con mayor presencia en la Cuenca del Papaloapan.

Su estilo es conocido: reuniones comunitarias, recorridos permanentes, gestión social y contacto directo con la gente.

En prácticamente cualquier municipio de la región es común verlo entregando apoyos, atendiendo peticiones o acompañando eventos populares.

Por eso, dentro de Morena muchos lo consideran un aspirante natural a la candidatura por la diputación federal del distrito de Cosamaloapan.

Su principal activo es precisamente ese: el trabajo de territorio.

Javier, el heredero político

Del otro lado aparece Javier Herrera Borunda, diputado federal del Partido Verde Ecologista de México e hijo del exgobernador Fidel Herrera Beltrán.

Nadie duda de su capacidad política ni de los contactos que ha construido a nivel nacional.

Sin embargo, entre los operadores de la Cuenca existe una percepción recurrente: Javier es un político que ha desarrollado gran parte de su carrera lejos de la región.

Ha llegado dos veces a San Lázaro por la vía plurinominal y su residencia política se encuentra principalmente en la Ciudad de México.

Aun así, su nombre aparece cada vez con más frecuencia en las conversaciones sobre el futuro político de Veracruz.

No es secreto que la diputación federal por Cosamaloapan podría convertirse en una plataforma para aspiraciones mayores rumbo a la sucesión estatal.

La disputa que viene

Aunque oficialmente aún falta tiempo para las definiciones, en la Cuenca ya se habla de una competencia que podría convertirse en una de las más interesantes dentro de la coalición gobernante.

Felipe representa la estructura territorial de Morena.

Javier representa el peso político del Verde y un proyecto con alcance estatal.

Por ahora ambos comparten aliados, causas y escenario.

Pero cuando llegue el momento de las candidaturas, la fotografía del Papaloapan podría adquirir otro significado.

Porque mientras las vírgenes navegaban juntas simbolizando unidad y hermandad entre pueblos hermanos, abajo, entre los actores políticos, comenzaba a escribirse una historia distinta.

La del hombre de territorio contra el hombre de oficina.

La del guinda contra el verde.

La de dos proyectos que hoy aparecen en la misma imagen, pero que mañana podrían encontrarse frente a frente en la disputa por uno de los distritos más importantes de Veracruz.

Y en política, como en el río Papaloapan, las aguas aparentemente tranquilas suelen esconder las corrientes más fuertes.