*¿Austeridad o campaña adelantada?
Enrique Ruiz Castro
Xalapa
Mientras el discurso oficial insiste en la austeridad republicana y en el uso responsable de los recursos públicos, en las redes sociales ocurre algo muy distinto.
De acuerdo con la Biblioteca de Anuncios de Meta, la página oficial de Tato Vega acumula una inversión aproximada de 280 mil pesos en publicidad política, una estrategia permanente que ha servido para mantener su imagen circulando de manera constante entre los usuarios de Facebook e Instagram.
Tan solo en lo que va de 2026, la plataforma de Meta reporta un gasto estimado de 62 mil 154 pesos, distribuidos en 292 anuncios, una cifra que refleja una intensa actividad de promoción digital.
Tato Vega, actual subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Económico y Portuario (SEDECOP), ha incrementado significativamente su presencia pública. Sin embargo, gran parte de la publicidad difundida no está orientada a comunicar programas específicos, resultados institucionales o campañas de interés general, sino que destaca de manera reiterada su imagen y actividad política.
El contexto vuelve el tema aún más delicado. El Instituto Nacional Electoral mantiene una investigación derivada de una denuncia por presuntos actos anticipados de campaña con miras al proceso electoral de 2027. Aunque la existencia de una investigación no implica una determinación de responsabilidad, sí coloca bajo mayor escrutinio este tipo de estrategias de promoción.
La gran interrogante sigue sobre la mesa: ¿quién está pagando esta publicidad?
Si el dinero proviene del patrimonio personal del funcionario, corresponde decirlo con claridad. Si existe financiamiento de particulares, la ciudadanía tiene derecho a conocer quiénes son y bajo qué reglas participan. Y si, por el contrario, hubiera recursos públicos involucrados, el asunto dejaría de ser un debate político para convertirse en un tema de interés legal y de rendición de cuentas.
La austeridad no se presume con discursos; se demuestra con hechos. Porque mientras miles de veracruzanos esperan respuestas a problemas de empleo, seguridad e infraestructura, resulta inevitable preguntarse si la prioridad de algunos servidores públicos es gobernar… o comenzar a hacer campaña antes de tiempo.



